Cuando llegamos a la clase y bajamos por primera vez al jardín, las terrazas estaban bien construidas pero necesitaban mantenimiento después de las vacaciones de Verano. La mayoría de las piedras habían sido retiradas por los del año anterior, pero encontramos que había muchas rocas pequeñas en la tierra.

Nuestro primer trabajo fue sacar las hierbas y el pasto que creció en las vacaciones de verano y después cavar y sacar la mayor cantidad de piedras chiquitas que pudiéramos. Cavamos la tierra por secciones de dos metros, y limpiandolas sacando las piedras con nuestras propias manos y usando una malla de alambre de metal.


Después mezclamos la tierra con abono, generosamente donado por los padres de Felipe Olano, para incrementar los nutrientes en las terrazas. Una vez preparada una sección de la terraza avanzamos a la siguiente pues logramos recuperar aproximadamente nueve metros que es casi la mitad de la primera terraza.

Una vez preparada esperamos una semana para poder plantar semillas en el terreno.
Nuestra meta es terminar de preparar la primera terraza en su totalidad este semestre.
