Hace algunos años, plantamos estacas de Mata Ratón (Glirecidia sepium), un árbol adaptado a nuestro entorno, resistente a la poda y que responde bien a ella. Es un árbol fijador de nitrógeno, lo que significa que posee nódulos radiculares simbióticos que le permiten capturar nitrógeno de la atmósfera y transformarlo en proteína. Las hojas y ramas del Mata Ratón tienen un alto contenido de nitrógeno, que luego se recolecta de las plantas y se utiliza como fertilizante verde, permitiendo que se descomponga in situ y proporcionando nitrógeno directamente a las plantas.




Durante nuestra última clase en el huerto, podamos tres árboles de mata raton. El objetivo es obtener suficiente abono verde para los bancales del invernadero y la terraza, mientras nos preparamos para plantar nuestras calabazas para la cosecha de octubre.
